PROYECTO
23/04
Por la disputa sobre las clases presenciales, piden que la Ciudad autocontrole la situación
Los legisladores del FdT presentaron en la Legislatura porteña una propuesta para que el distrito capitalino suspenda o no la presencialidad educativa teniendo en cuenta la cantidad de casos positivos de Covid 19 sobre el total de la población.
En medio del conflicto entre el Gobierno Nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires en torno a la presencialidad de las clases, los legisladores porteños del Frente de Todos (FdT) buscaron calmar las aguas y propusieron, a través de un proyecto de ley que impulsaron en la Legislatura, que el distrito capitalino autocontrole la permanencia en las aulas en función de la situación epidemiológica. 

De esta manera, los opositores propusieron crear un “Sistema de autocontrol de presencialidad de las clases” en la Ciudad, el cual tendrá como finalidad establecer de manera precisa y concreta, basado en información suministrada de forma oficial por parte del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, la posibilidad de brindar las clases de forma presencial durante cada semana, ya sea en establecimientos de gestión pública como privada.

Por lo que fija como parámetro para establecer la modalidad presencial de las clases el límite de  200 contagios por cada 100.000 habitantes según la tasa de incidencia. Una vez superada esa tasa de contagios, la modalidad deberá ser de forma virtual. “Este parámetro deberá ser actualizado todos los días viernes, para poder planificar antes del inicio de cada semana si la misma será de forma virtual o presencial”, sostiene el texto. 

En este sentido el diputado Leandro Santoro (FdT), uno de los autores del texto, aseguró que se trata de “un proyecto de ley para superar la discusión sobre la presencialidad y darle certidumbre a las familias” y remarcó que “la norma es similar a una existente en Alemania y busca garantizar la presencialidad siempre que haya menos de 200 casos semanales cada 100.000 habitantes. Si se supera este número, automáticamente las clases pasan a modo virtual, hasta que la tasa de incidencia descienda de 200 casos”. 

“Estos parámetros permitirán definir los días viernes, la modalidad de enseñanza de la semana subsiguiente”, añadió y argumentó que “criterios similares tomaron también nuestros países vecinos. Uruguay suspendió la presencialidad con 252 casos cada 100.000 habitantes. Paraguay lo hizo con 178 casos y Chile con 167. La Ciudad tiene, al día de hoy, 683”. 
Además indicó que “la evidencia demuestra que la presencialidad aumenta la movilidad y, con ella, los contagios. En marzo, los viajes diarios en transporte público del AMBA fueron 22,3% superiores a los que había antes de la presencialidad” y concluyó señalando que “de esta manera, no hay más lugar para peleas políticas ni enredos judiciales. El indicador propuesto está abierto al debate. Lo importante es encontrar una herramienta técnica que permita dar por superada la confrontación irracional en CABA”.