PREOCUPACION
11/05
Por la crisis económica, piden asistir a los salones de fiestas porteños
Gisela Marziotta y Matías Barroetaveña se reunieron con empresarios del rubro y exigieron que el Gobierno de la Ciudad les brinde subsidios o exenciones impositivas, entre otras medidas.
El legislador del Frente de Todos (FdT) Matías Barroetaveña y la diputada nacional por el mismo espacio, Gisela Marziotta, exigieron que el Gobierno de la Ciudad brinde soluciones y exenciones impositivas a los salones de fiestas, dado a que desde el año pasado atraviesan una “situación crítica” a causa de la nueva normalidad que impuso la pandemia. 

De esta manera, los opositores se reunieron con dueños de diversos salones de fiestas para analizar la delicada situación que atraviesan. En ese contexto Marziotta se comprometió a interceder ante el Gobierno nacional para que tengan algún tipo de asistencia y reiteró “la exigencia para que el Gobierno porteño se haga cargo de contener las consecuencias económicas de la pandemia en pymes y comerciantes de la Ciudad y en particular de este rubro”. 

“El gobierno de la Ciudad debería destinar alguna partida para auxiliar a este sector. Además debería eximirse del pago de ABL e Ingresos Brutos. No recibieron ningún tipo de ayuda económica ni asistencia, la actividad genera un promedio de 10 empleos alrededor de cada evento”, señaló y explicó que “son 35 rubros los involucrados en las fiestas: DJ, animadores, fotógrafos, videos, catering, ambientación, flores, mozos, souvenir, cotillón, etc. Al estar cerrados los salones, toda la cadena se vio perjudicada. Queremos darle visibilidad al problema, que se los escuche y se asignen partidas para auxiliarlos”.

Por su parte Barroetaveña manifestó que “el Gobierno de la Ciudad no les ha brindado ningún apoyo en este contexto” y se comprometió a “seguir trabajando para acompañar al sector”. 

En tanto los empresarios del rubro indicaron que “muchos somos salones pequeños para fiestas infantiles, con peloteros y la realidad es que una fiesta para 10 personas nadie hace” y advirtieron que “no somos un bar y reconvertirse exige una inversión que no podemos hacer en este momento”. 

“Muchos salones tuvieron que devolver el dinero de fiestas que habían sido señadas con antelación y los gastos cotidianos de mantenimiento siguieron, lo que los llevó a endeudarse o en algunos casos a tener que cerrar y dejar el salón (para los que eran inquilinos). Agradecemos que nos ayuden a mostrar nuestra situación”, sentenciaron.