PROYECTOS INMOBILIARIOS
29/07
Casi sin trabas, los negociados de Larreta avanzan en la Legislatura porteña
Con el aval de sus legisladores y los bloques aliados, Rodríguez Larreta se garantizó el debate en sesión de la próxima semana del mega desarrollo inmobiliario que IRSA prevé llevar a cabo en la Constanera Sur. También sigue avanzando la edificación del nuevo estadio de San Lorenzo en Boedo.
En los últimos años desde los bloques de la oposición denuncian que la Legislatura de la Ciudad se convirtió “en la escribanía de Larreta”, algo que se percibe con el tratamiento exprés que reciben alguno de sus proyectos, sobre todo aquellos que buscan realizar grandes negocios inmobiliarios, y que terminará de consolidarse cuando el próximo jueves 5 de agosto esa Casa le de sanción a dos importantes negociados. 

Un claro ejemplo de esta situación es el avance del convenio urbanístico celebrado entre IRSA S.A. y el Gobierno de la Ciudad, el cual debe ser ratificado por el Parlamento porteño, y que prevé crear torres de lujo en la ex ciudad deportiva del club Boca Juniors en la Costanera Sur del distrito. 

El desarrollo urbanístico, que desde la oposición advierten que podría ser el primer barrio privado porteño, requerirá una inversión de 1.600 millones de dólares y se llevará a cabo sobre un predio de más de 70 hectáreas de cara al río, en un área contigua a la Reserva Ecológica y pegada al Puerto Madero. 

El convenio establece la cesión del 67% del terreno a la Ciudad, con el objetivo de crear un parque público de 35 hectáreas, más otros espacios de uso común que totalizan 43 hectáreas. A su vez IRSA desembolsará unos 250 millones de dolares entre el valor de la tierra cedida al Gobierno y los aportes iniciales para fondos públicos de innovación y desarrollo urbano.
 
El tratamiento exprés que recibió el proyecto, dado a que ingresó a la Legislatura y obtuvo dictamen de mayoría en menos de una semana, preocupa en sobremanera a la oposición, que ya presentó un dictamen de minoría exigiendo su archivo. Por lo que no se descarta la posibilidad de que se junten firmas exigiendo que se trate una iniciativa popular para que en ese predio se desarrolle un gran espacio verde y público, al igual que ocurrió con los predios de la Costanera norte donde Larreta preveía desarrollar un barrio náutico. 

Más allá de esta situación, el tratamiento en comisión del texto también fue puesto en tela de juicio es que la Justicia porteña había pedido que se frene la iniciativa, algo que horas después fue revertido. Es que desde la oposición advertían que la reunión de comisión no debía llevarse a cabo dado que el juez Guillermo Martín Scheibler dio lugar a una medida cautelar impulsada por el Observatorio de Derecho a la Ciudad, en la que se buscaba impedir el tratamiento del texto. Horas más tarde hubo un nuevo fallo, esta vez del magistrado Martín Miguel Converset, que dio marcha atrás y estableció que no había motivos por los que no se pudiese seguir adelante con el análisis del convenio.

A pesar de estas situaciones el convenio entre IRSA S.A y el Gobierno porteño sigue adelante con su objetivo, por lo que la normativa será tratada el próximo 5 de agosto en sesión ordinaria y se prevé que ese mismo día obtenga sanción –en primera lectura- gracias a los votos del oficialismo y sus aliados. 

Ese mismo día se tratará otro negociado que es fuertemente resistido por los vecinos del barrio de Boedo: la Legislatura porteña buscará darle sanción definitiva al proyecto de ley que busca rezonificar el predio de Av. La Plata 1600/1700 en el barrio de Boedo, a fin de que el club San Lorenzo pueda construir ahí su nuevo estadio con capacidad para 42 mil personas.

A diferencia del convenio con IRSA S.A, la iniciativa que le permitirá a San Lorenzo a construir su nuevo gasómetro avanza con el aval de todos los bloques, salvo los de izquierda. El texto establece la construcción de una nueva cancha con capacidad para unas 42 mil personas y un concepto 365 para beneficio vecinal, albergando otros usos como comercios, jardín de infantes, escuela primaria y secundaria, una delegación del Gobierno de la Ciudad, un establecimiento policial, una biblioteca y un museo.

Sin embargo, los vecinos agrupados en la organización “Vecinos Unidos por Boedo” se resisten fuertemente a la creación de este estadio y aseguran que tendrá un gran impacto a nivel ambiental y de la salud de los residentes de la zona.

Además en los últimos días denunciaron “censura” por parte de la Legislatura, es que advirtieron que en la última reunión conjunta de la Comisión de Planeamiento Urbano y de Presupuesto no se leyeron los mails que enviaron para reclamar que en el predio de Av. La Plata se desarrolle un gran parque público. 

“Vecinos Unidos por Boedo reitera a los Legisladores porteños y al GCBA que los proyectos de gran envergadura como el que nos ocupa (Estadio de San Lorenzo) debe ser sujeto a una amplio debate convocando a las personas directamente afectadas por el mismo. No se debe considerar  el fanatismo futbolístico en detrimento de los vecinos que viven en la zona en cuestión y serán directamente perjudicados por la Ley de Rezonificación y el Proyecto de un Mega-estadio para recitales y fútbol en el barrio de Boedo”, concluyeron los vecinos.