DIFERENCIAS CON KICILLOF
17/08
La Ciudad retomó la presencialidad total en las escuelas y reabre estaciones de subte
El Gobierno porteño continúa implementando el plan de vuelta progresiva a la normalidad y se diferencia de la provincia de Buenos Aires al permitir que todos los estudiantes vuelvan a las aulas y ya no habrá alternancia con la virtualidad.
Atento a los comicios del próximo mes y con el objetivo de seguir flexibilizando las restricciones, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires eliminó la virtualidad de las clases y comenzó a implementar desde este martes la presencialidad total en las escuelas, en donde la burbuja será el grado completo. 

Esta es una gran diferencia con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, dado a que este mantiene la alternancia y hay burbujas que van rotando todas las semanas para tener clases presenciales. 

La presencialidad total en las escuelas porteñas también se aplica de manera gradual, ya que por el momento rige para el nivel primario, la educación especial y educación para adultos. En las próximas semanas también retomará la presencialidad total el nivel secundario. 

Por otro lado, con la intención de favorecer la llegada de los estudiantes a los establecimientos educativos, el Gobierno reabrió otras diez estaciones de la red de subterráneos, por lo que ya están en funcionamiento 80 de las 90 totales. Las estaciones reabiertas son Piedras y Río de Janeiro (Línea A), Tronador y Echeverría (Línea B), Moreno y San Juan (Línea C), Belgrano y Catalinas (Línea E), y Córdoba e Inclán (Línea H).
De este modo, las líneas C y H quedaron completamente operativas.

Cabe recordar que todas estas flexibilizaciones se dan en el marco del plan “vuelta a la normalidad” que anunció el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta,  el 27 de julio pasado. “En la Ciudad de Buenos Aires vamos a empezar a retomar la normalidad de manera gradual y progresiva, siempre que la situación sanitaria lo permita. La pandemia nos enfrentó a la incertidumbre. Esta dinámica de ir anunciando aperturas o restricciones cada dos o tres semanas, según la situación sanitaria, nos sacó la posibilidad de planificar nuestra vida”, explicó en aquel entonces.