ECONOMIA
19/09
Por un decreto, el Gobierno podrá usar los millones del FMI para las medidas económicas
La medida quedó formalizada este sábado a través del Decreto 622/2021 que estableció la incorporación al Presupuesto de unos 4.300 millones de dólares que a fines de agosto le giró el Fondo Monetario Internacional mediante Derechos Especiales de Giro (DEG). En principio iban a estar destinados a cancelar los próximos vencimientos con el organismo, pero los incorporó al Presupuesto y podrían usarse para ayuda social.
El Gobierno nacional incorporó al Presupuesto 2021 los Derechos Especiales de Giro (DEG) recibidos del Fondo Monetario Internacional (FMI) por un monto equivalente a 4.334 millones de dólares, para hacer frente a los dos próximos vencimientos con el organismo multilateral.

La decisión de Alberto Fernández se conoce en medio de una crisis política en el Gabinete y luego de un resultado adverso en las Elecciones PASO.

Mediante el Decreto 622/2021 publicado este sábado en el Boletín Oficial, se incorpora en el cálculo de recursos corrientes previsto en la Ley 27.591 de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2021 el monto de $ 422.174 millones equivalentes a la fecha u$s 4.334 millones que le corresponden a la Argentina en función de su cuota de participación en el FMI, por un monto de Derechos Especiales de Giro de 3.054.883.702.

De forma paralela, se autoriza al Órgano Responsable de la Coordinación de los Sistemas que integran la Administración Financiera del Sector Público Nacional a emitir letras en dólares estadounidenses por un monto de hasta 4.334 millones de dólares a diez años de plazo, con amortización íntegra al vencimiento, precancelables total o parcialmente, que devengarán una tasa de interés igual a la que devenguen las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) para el mismo período y hasta un máximo de la tasa Libor anual menos un punto porcentual.

Los intereses se cancelarán semestralmente y la suscripción de estas letras deberá ser integrada en DEG, y serán colocadas al Banco Central a la par, devengando intereses a partir de la fecha de colocación.

Los recursos provenientes de la suscripción de estas Letras sólo podrán aplicarse al pago de obligaciones con el Fondo Monetario Internacional.

Al respecto, el economista Gabriel Caamaño, director de la consultora Ledesma, abrió un hilo en su cuenta de Twitter y señaló: "Pasó lo que se adelanto hace tiempo. Con fuentes de financiamiento monetario al Tesoro al límite de la CO, los DEG se venden por pesos y luego se recuperan con una Letra Intransferible para pagar a FMI. Se usan 2 veces, como en 2009. Esto también vuelve".
 



En los considerandos del decreto, se precisa que el 22 de septiembre y 22 de diciembre próximos operan vencimientos con el Fondo en el marco del Acuerdo de 2018 por un total de u$s 3.810.206.059,74, no previstos en el Presupuesto Nacional para el Ejercicio 2021. 

Y a su vez agrega que "con el fin de evitar caer en una situación disruptiva, y a la vez mantener un proceso de negociaciones para restaurar la sostenibilidad de los compromisos asumidos, y en razón de la asignación extraordinaria referida en los considerandos precedentes, se propicia incorporar dichos Derechos Especiales de Giro (DEG) al Presupuesto vigente para poder hacer frente al pago de los próximos vencimientos con el FMI".

Martín Vauthier, de la consultora Anker (que encabeza el ex titular del BCRA, Luis Caputo) explicó a Infobae que había 3 alternativas de uso de los DEGs transferidos por el Fondo. “El más deseable y virtuoso”, señaló, hubiera sido dejarlos depositados en el BCRA, para fortalecer su balance mejorando la relación entre sus pasivos en pesos y las reservas netas, “que son muy bajas”. De ese modo “se disminuiría la principal fragilidad macroeconómica actual, que es el desequilibrio monetario”, dijo el economista.

En cambio, el Gobierno decidió darle a los DEGs, en simultáneo, los otros dos usos posibles: el BCRA le compra los DEGs al Tesoro a cambio de emisión de pesos, con esos pesos el Tesoro puede gastar más, eludiendo la restricción de la Carta Orgánica del Banco Central, y le coloca a éste una letra instransferible con la cual el Central le paga al FMI”.