SEXO Y FANTASÍA
16/10
Webcam: la tendencia de los vivos sexuales
Son furor en el extranjero y están llegando a Argentina. En qué consiste este tipo de intercambio ycómo incorporarlo como un juego en la pareja. La Tecla te lo cuenta. Mirá
El primer punto que marcan quienes se dedican o conocen el mundo de las y los webcamers es que no se trata de prostitución, porque no existe situación de contacto físico real. Este encuentro consiste en un chat de acceso restringido que abre la posibilidad de que quien quiera tener una videollamada exclusiva pueda pagar para hacerlo.

Este tipo de intercambio se convirtió en una práctica muy usual en varios países, porque no implicaba demasiada preparación: con una locación, una cámara y wifi bastaba, y los ingresos parecían prometedores. Uno de los países en donde más proliferó fue en Colombia, y de allí se expandió. En Argentina todavía es un tema y una posibilidad poco accesibles, porque las formas de pago que manejan las plataformas que se dedican a esto tienen algunas restricciones en nuestro país. 

Es importante también saber que de la mano de esta propuesta aparecieron algunas complicaciones, como la justificación del ingreso de dinero, el resguardo de la seguridad y la privacidad de identidad e imágenes, entre otras. Un dato curioso es que estos encuentros por los que mucha gente paga no siempre van en dirección de algo literalmente sexual: hay quienes buscan ver a alguien cumplir sus fetiches, sentirse escuchadas/os o, incluso, puede ser solo por el placer de poder decidir.

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