PROYECTO
02-07-2022

Exigen que sea obligatorio en la Ciudad la instalación de detectores de monóxido de carbono

El proyecto fue impulsado en la Legislatura porteña por Vamos Juntos y prevé que sea de uso obligatorio en viviendas y oficinas a partir de enero del 2024.

Exigen que sea obligatorio en la Ciudad la instalación de detectores de monóxido de carbono - Revista Que

Ante el recrudecimiento de las bajas temperaturas y buscando evitar accidentes, desde Vamos Juntos (VJ) presentaron en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de ley que busca establecer la obligatoriedad de instalación de detectores de monóxido de carbono en oficinas y viviendas. 

El texto en cuestión fue impulsado por la legisladora Natalia Fidel (VJ) y busca reducir los siniestros ocurridos por intoxicación con monóxido de carbono y por fugas de gas natural en los edificios de departamentos de vivienda u oficinas construidos en la Ciudad. Para ello, la iniciativa propone que las nuevas construcciones sólo puedan recibir el Certificado de Final de Obra si cada unidad cumple con la obligación de tener instalado un detector de monóxido de carbono en cada ambiente que cuente con bocas de conexión a la red de gas natural.

A través de la instalación de detectores en los edificios se construyan en la Ciudad será posible prevenir nuevos accidentes y muertes. Actualmente es posible encontrar en el mercado diversos productos capaces de detectar concentraciones peligrosas de monóxido de carbono y gas natural. La obligatoriedad de su instalación es un paso necesario para resguardar a la ciudadanía de este tipo de accidentes.

Al respecto de la iniciativa, Fidel aseguró que “año tras año, con la llegada del clima frío también llega la noticia de nuevas muertes evitables por monóxido de carbono” y señaló que “sabemos que los detectores son la herramienta más eficaz para luchar contra este asesino silencioso y por eso impulsamos su obligatoriedad”.

“El monóxido de carbono es altamente peligroso porque no es detectable a través de los sentidos debido a que carece de olor, sabor, color, y no irrita los ojos ni la nariz. Por lo tanto resulta imperativo contar con un dispositivo capaz de alertar cuando su concentración en el ambiente alcanza niveles peligrosos para la salud y la vida”, agregó.

Cabe recordar que el monóxido de carbono es una de las principales causas de muerte por envenenamiento. En Argentina, 200 personas mueren por año como consecuencia de su inhalación, y se estima que ocurren 4000 casos clínicos, la mayoría previsible y evitable, según datos de la Guía de Prevención, Diagnóstico, Tratamiento y Vigilancia Epidemiológica de las Intoxicaciones por Monóxido de Carbono realizada por el Ministerio de Salud.

La medida ya había sido ingresada a la Legislatura en 2016 y en 2018 pero en ambas oportunidades perdió estado parlamentario.