SÚPER SESIÓN
15-09-2022

El Consenso Fiscal enciende la Cámara de Diputados: insultos y desacuerdos

La Cámara baja sesiona desde este mediodía con un amplio abanico de proyectos, entre los cuales sobresalen la prórroga de seis impuestos nacionales y el Consenso fiscal firmado por Alberto Fernández y 21 gobernadores.

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La sesión, presidida por Cecilia Moreau, se inició a las 13 con la presencia de 129 diputados del oficialismo y sus aliados y la ausencia inicial de los legisladores de Juntos por el Cambio que no bajaron al recinto y lo hicieron una vez que el bloque del Frente de Todos logró el quórum necesario para arrancar el plenario.

Entre los temas centrales figura el proyecto de Consenso Fiscal, aprobado por el Senado hace un mes, que da el visto bueno al acuerdo firmado entre el Gobierno nacional y 21 gobernadores (no lo hicieron CABA, San Luis y La Pampa), en diciembre del año pasado.

Sobre este asunto, el diputado oficialista Carlos Heller aseguró que el proyecto acordado con las provincias busca "seguir avanzando en forma gradual y sostenida en recortar diferencias que existen en las distintas regiones del país", al tiempo que negó que la iniciativa tenga por objetivo subir impuestos.

Al hablar como miembro informante en la sesión especial en la que se debaten varios proyectos clave para la gestión del gobierno nacional, el presidente de la comisión de Presupuesto de la Cámara baja destacó que "no se puede hablar de inclusión sino se habla de distribución". "De ninguna manera el objetivo de este consenso es subir impuestos", afirmó Heller.

En tanto, el miembro informante por parte de la oposición, Luciano Laspina (PRO), criticó el proyecto de Consenso Fiscal de oficialismo por considerar que "repite el principio de salvación de la política, sacrificando a los contribuyentes". En ese sentido, pidió reducir el impuesto a los ingresos brutos, al que calificó que "distorsivo, brutal y cruel" por "castigar a la industria nacional". 

Entre otros puntos, el Consenso Fiscal habilita a las provincias a crear nuevos impuestos y subir las alícuotas de algunos ya existentes, como Ingresos Brutos y Sellos. También, estipula que solo podrán tomar deuda en dólares con líneas de financiamiento con organismos bilaterales o multilaterales de crédito, establece que el gasto puede aumentar en relación al crecimiento del Producto Bruto Interno y obliga a los distritos a desistir de cualquier juicio contra el Estado Nacional.



El debate antes de la votación

Otro de los legisladores que emitió un discurso polémico fue el radical Hugo Romero, quien aseguró que los gobernadores estuvieron “obligados” a votar el Consenso porque de no hacerlo “perderían la posibilidad de cobrar las deudas de la Nación con las provincias y también la posibilidad de refinanciar deudas”.

“Está claro que hay que seguir en este camino de construir consenso para simplificar el sistema tributario. Hay que muchísimos temas y uno, muy importante, que tiene que ver con el gasto. ¿Cómo hacemos que esos impuestos que le cobramos a los contribuyentes rindan? Nos tenemos que poner de acuerdo en qué gastar fundamentalmente cada nivel de gobierno. Nos queda por discutir el gasto que realiza la Nación en las provincias”, sostuvo por su parte Agustín Domingo, de Juntos Somos Río Negro.

Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda-Unidad, marcó: “Esta ley de Consenso Fiscal que ha firmado el Gobierno nacional con la mayoría de los gobernadores y gobernadoras es hija del pacto de coloniaje con el FMI que aprobaron en esta misma cámara”.

“Hoy ante la profundización del ajuste que esta llevando adelante Nación con un recorte de 128 mil millones de pesos en Salud, Educación y Viviendas, también está planteado un ajuste en las transferencias a las provincias. ¿Qué quieren los gobernadores? Quieren tener las manos libres para aumentar impuestos que seguramente van a recaer sobre los sectores populares”, agregó.

“Cuando miro la letra de este Consenso Fiscal, me parece que sancionar esto y sancionar el día nacional del queso mantecoso es lo mismo”, lanzó irónicamente el diputado de Avanza Libertad, José Luis Espert y sostuvo: “¿Cuál es la relevancia de esto, que no tiene ninguna penalidad? Me da la sensación de que nos hablamos a nosotros mismos, a la política, no al ciudadano”.

“Esto más que Consenso Fiscal, se parece más al feudalismo, donde la Nación y las provincias para seguir usando como esclavos a los ciudadanos. Por ellos tenemos que velar más que por los Estados provinciales”, remarcó Espert y adelantó su voto negativo al proyecto.

El diputado de La Libertad Avanza, Javier Milei, dijo: “Este Consenso Fiscal no es más que un aumento en la presión tributaria. En ningún lado de la economía razonable, se dice que se crece con más impuestos. Ni los dementes de los keynesianos dicen que se crece con más impuestos. No apoyo esta basura de consenso".

Con los gritos de Milei y el oficialismo de fondo, la diputada Romina del Plá, del FIT-Unidad, planteó: “Lo que quieren es habilitar una mayor posibilidad de cobro de impuestos, de contraer más impuestos. El tema es que los empresarios y los amigos del poder los evaden todo el tiempo, son los trabajadores los que lo pagan”.

La diputada Paula Omodeo criticó el proyecto e instó a sus compañeros a votar en contra: “No seamos cómplices. Sería una vergüenza y una traición para los que votaron a Juntos por el Cambio convalidar subas de impuestos. No hay otra salida que bajar el gasto, hay que dejar la fiesta política. Terminemos con los planes y los subsidios”.

El jefe del bloque del Frente de Todos, Germán Martínez, pidió la palabra y cruzó a Omodeo: “Quiero aclarar que aquí nadie está en ninguna fiesta, nadie es cómplice de nada y no hay que pararse de mano con nadie. Estamos en otro tono de la discusión político. Estas cosas en el recinto, no”.